Los consumidores de hoy en día están más informados que nunca. Tienen acceso a una gran cantidad de información y pueden comparar productos, precios y servicios con solo unos clics. Esto significa que no solo están buscando el mejor precio, sino también la mejor experiencia. Desde la facilidad de navegar por un sitio web hasta la atención al cliente post-venta, cada interacción cuenta. Un cliente insatisfecho puede ser rápido para compartir su experiencia en las redes sociales, lo que puede afectar la reputación de tu marca.