Durante las últimas décadas, la automatización ha sido fundamental en sectores como la manufactura, donde robots y máquinas realizan tareas repetitivas. Sin embargo, con el desarrollo de tecnologías como el aprendizaje automático y la inteligencia artificial, la automatización ha comenzado a infiltrarse en campos como la contabilidad, el marketing e incluso la atención al cliente. Esto plantea la pregunta: ¿cómo afectará esta evolución a los trabajadores del futuro?