La segmentación de mercado es el proceso mediante el cual una empresa divide un mercado global en grupos más pequeños de consumidores que comparten ciertas características comunes. El propósito de esta división es adaptar las estrategias de marketing y comunicación a las particularidades de cada segmento, de modo que el mensaje sea más relevante, impactante y efectivo.
La segmentación no se limita a aspectos básicos como la edad, el género o la ubicación geográfica. También se debe tener en cuenta el comportamiento de compra, los intereses, las creencias y los valores. De hecho, en el entorno digital actual, la psicografía (cómo piensan y sienten los consumidores) ha ganado un peso mucho mayor. Cuanto más detallada sea la segmentación, más específica puede ser la oferta de productos o servicios, lo que incrementa significativamente las posibilidades de éxito.